Cuando el ojo tiene un crecimiento anual descontrolado…

Muchas personas creen que la miopía es solamente un estado del ojo en el que la imagen queda desenfocada y que con el uso de unas simples gafas, lentillas o cirugía el problema queda arreglado, y no siempre es así.

Cuando la miopía supera las 5 dioptrías se convierte en una enfermedad a la que no se le ha dado hasta ahora la suficiente importancia, y que puede tener consecuencias graves en la visión de las personas. La miopía no se cura y por ello hay que prevenirla.

A este efecto se suma el echo de que nuestro estilo de vida ha cambiado. Cada vez niños y mayores pasamos más horas en casa delante del ordenador, abusando del teléfono móvil, etc… reduciendo el tiempo en exteriores con exposición a la luz solar. Por tanto, cada vez hay un mayor número de niños miopes magnos con un peligro potencial asociado al aumento de esta ametropía.

Se espera que la miopía llegará a afectar a la mitad de la población en 2050, siendo la miopía magna, por encima de las seis dioptrías es una de las principales causas de afiliación a la ONCE.

Enfermedades derivadas de la miopía magna:

    • Glaucoma
    • Retinopatía miópica
    • Desprendimiento de retina
    • Neovascularizazión de la coroides

Factores de riesgo

  1. La genética o factores hereditarios
  2. La educación o escolarización
  3. La luz solar

¿A quien afecta?¿Quien debe extremar el cuidado de su salud visual?

Los colectivos clave son los niños con edades comprendidas entre los seis y los dieciséis años, que es precisamente la franja de edad en que la miopía aumenta debido al  crecimiento o desarrollo personal.

¿Podemos controlar la progresión de la miopía? ¿Qué es el control de la miopía?

Hoy en día existen diversos tratamientos, con evidencia científica de primer orden,  para ralentizar el crecimiento ocular. Se ha demostrado que algunas de ellas  tienen más eficacia sobre el crecimiento ocular que otras. En algunos casos más extremos se llega a combinar varias a la vez.

Según las diferentes investigaciones, actualmente se emplea para el manejo de a miopía:

1. Atropina a dosis bajas

2. Ortoqueratología ( Orto-K)

3. Lentillas blandas para el control de miopía

4. Gafas bifocales

5. Terapia Visual, lentillas convencionales y gafas.

6. Recomendaciones :

  • Actividades al aire Libre.
  • Pausas en el trabajo, sobre todo con los dispositivos electrónicos.

Gotas oftálmicas de atropina: Según los estudios sobre el manejo de la miopía, las gotas oftálmicas de atropina a baja concentración se han convertido en una de las opciones más eficaces para ralentizar la progresión miópica. Se ha demostrado que a mayores dosis de atropina, mejor es el control aunque por contra mayores son también sus efectos secundarios. Por tanto, actualmente se utiliza la atropina a dosis muy bajas (.01-0.05%), instilada generalmente antes de acostarse, para retrasar eficazmente la progresión de la miopía sin tener efectos secundarios tan molestos.

Ortho-k ha estado a la vanguardia de las opciones de control de la miopía durante muchos años. Se trata de  unas lentes de contacto permeables a los gases que se usan por la noche, mientras se duerme, y que remodelan gradualmente el ojo, eliminando la necesidad de usar anteojos o lentes de contacto durante el día y ralentizando la progresión de la miopía.

Esta opción de control se está volviendo cada vez más popular porque es una alternativa no quirúrgica al LASIK.

También se ha demostrado que las lentes de contacto multifocales son una opción eficaz para el control de la miopía. La FDA incluso aprobó recientemente MiSight 1 day para el control de la miopía, la primera lente de contacto blanda que lleva tal designación.

Se ha demostrado que los bifocales ralentizan la corrección de la miopía en una cantidad pequeña pero significativa. Si su hijo duda sobre las opciones de gotas para los ojos y lentes de contacto, esta es una excelente alternativa para comenzar con la terapia de control de la miopía.

Las investigaciones relacionadas con los factores ambientales coinciden en que  los niños que pasan menos tiempo al aire libre tienen mayor posibilidad de desarrollar miopía. La práctica de deporte y actividades en exteriores es la mejor forma de desarrollar las habilidades visuales y potenciar una buena agudeza visual lejana.

Pero no es solo estar al aire libre, la exposición a la luz solar del día es determinante para prevenir y retener la miopía en niños y adolescentes:

  • La luz solar estimula la producción de dopamina intraocular a través de las células amacrinas de la retina. La dopamina es un neurotransmisor que bloquea el alargamiento del ojo durante su desarrollo y se produce sobre todo durante el día.

Por tanto, la luz solar ayuda a bloquear el alargamiento del globo ocular durante su crecimiento, una de las causas principales del desarrollo de la miopía en la infancia y adolescencia. Según algunos estudios, alrededor de 3 horas al día es el tiempo estimado necesario que los niños necesitan pasar  bajo niveles de luz de, al menos, 10.000 lux para estar protegidos contra la miopía, una cantidad de luz similar a la que recibimos bajo la sombra en  verano. Algo difícil de igualar en un interior: una oficina o un aula que esté bien iluminada no supera los 500 lux. Otros estudios demuestran que a partir de 1 hora solar al día ya se puede reducir el riesgo en un 10%.

El impacto del tiempo delante de las pantallas

A medida que la tecnología se integra cada vez más en nuestra vida cotidiana, también presenta riesgos para la salud. Si bien la evidencia no es clara, muchos expertos están de acuerdo en que existe una correlación entre el tiempo frente a una pantalla y el aumento de la prevalencia de la miopía.

Un estudio del Singapore Eye Research Institute concluye que desde la introducción de los teléfonos inteligentes y las tabletas ha habido un aumento de la miopía, pero los resultados son “mixtos”.

¿Mi hijo está en riesgo?

La prevalencia de la miopía ha aumentado drásticamente en muchos países desarrollados durante los últimos 50 años. Por ejemplo, casi el 40% de la población estadounidense padece miopía en la actualidad, en comparación con solo el 25% en la década de 1970. Si bien la genética juega un papel clave en muchos pacientes, los aspectos ambientales como el aumento del tiempo en interiores y el aumento de los niveles de trabajo cercano también se han visto implicados en este aumento dramático. Como la miopía puede ocurrir incluso en niños sin antecedentes familiares, es imperativo hablar con su hijo y ver a su optometrista con frecuencia.

Los factores incluyen mayor tiempo frente a la pantalla, menor tiempo al aire libre y largos períodos de trabajo cercano, como leer. Los estudios también han demostrado que la corrección insuficiente de la miopía en anteojos o lentes de contacto puede contribuir a la progresión de la miopía.